"Mi reino es mucho más terrible que el tuyo, hermana Muerte..."

 
"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión. Una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño. Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son". Calderón de la Barca  

     Este es uno de los mejores comics que he leído jamás, y uno de los que más influencia ha tenido en el mundillo, despertando la imaginación de miles de lectores. Su autor, Neil Gaiman, es una especie de discípulo reconocido del ínclito Alan Moore (síp, la mitad de mis comics favoritos son suyos), pero con Sandman se libró de la sombra del maestro y llegó incluso a superarlo en algunos puntos. Dejadme que os hable un poco del argumento de los setenta y cinco números de esta serie (alguno de los cuales, por cierto, he usado de base en mis narraciones como cuentacuentos). Mmm, ¿por dónde empezar?

     Existen siete seres que no son dioses. Entidades que existieron antes de que la humanidad soñara con los dioses y que existirán mucho después de que muera el último dios. Se les llama los Eternos. Son personificaciones de (en orden de edad): Destino, Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio". 

        La serie se centra en la evolución del personaje de Sueño, uno de estos Eternos. También se le conoce como Morfeo, Tejesueños, Moldeador o Sandman, y su responsabilidad es controlar y dirigir el Reino de los Sueños. Morfeo es un personaje oscuro y romántico, gótico y temible, orgulloso y consciente de sus responsabilidades. Un mago humano que intentaba atrapar a la Muerte con sus sortilegios captura en cambio a Sueño, y le retiene durante más de setenta años en una jaula de cristal. Durante este forzoso aislamiento, se empiezan a desarrollar cambios en Morfeo, que le irán afectando más de lo que cree... 

        Morfeo arrastra varias tragedias, que dan lugar a alguno de los mejores arcos argumentales de la serie y prefiguran su magnífico final: sus fracasos amorosos con Calíope (una de las nueve musas), Titania, la bruja Thessaly o  Nada, el triste destino de su hijo Orfeo, la renuncia y desaparición de su hermano Destrucción, la rivalidad con Deseo... Morfeo es un personaje trágico, melancólico, profundamente triste. A pesar de que Mervyn (un gran alivio cómico) comenta que "en realidad le gusta ser la figura trágica bajo la lluvia", durante la serie se adivina que el pobre Morfeo está alcanzando el límite de lo que está dispuesto a aguantar...

    Pero el cómic de Sandman no habla solamente de Morfeo, sino que presta atención al resto de su "familia", esa fascinante invención de Gaiman que son los Eternos. Dejadme que diga unas palabras de cada uno de ellos (por cierto, fijaos que el nombre de todos ellos empieza, en inglés, por la letra "D". No, tampoco yo sé por qué, aunque tengo mis teorías). En próximas actualizaciones, echaremos un vistazo a una familia a veces disfuncional pero siempre apasionante...  

 

  Volver a Cómics