Vicio y subcultura

 

    Este hermoso lema preside la entrada de la tienda de libros, cómics y revistas de ciencia ficción y fantasía Gilgamesh, en Barcelona. Y es que no hay nada como reírse un poco de uno mismo a la hora de hablar de una afición, la comiquera, que es frecuentemente (y todo sea dicho, no siempre sin razón) asimilada al friquismo en mayor o menor grado.
    

No voy a dedicarme aquí a "ennoblecer" el arte del cómic: primero porque no lo necesita (cada vez se conoce más a genios como Frank Miller, Alan Moore o Neil Gaiman, aunque sea por las adaptaciones al cine de sus obras), y después porque si habéis llegado hasta aquí es porque el tema os interesa o al menos sentís curiosidad por él. No voy tampoco a realizar críticas o reseñas pedantes sobre "narrativa secuencial": voy a limitarme a recomendaros los mejores cómics que han pasado por mis manos en los años que hace que los colecciono o los leo a lo clandestino en el FNAC. Echadle mano a alguno y leedlo (pedídmelo a mí si estáis por Barcelona, no habrá problema), y ya me diréis si la recomendación era atinada.
  • AKIRA, poder ilimitado
  • LOBEZNO, el mejor en lo que hace
  • WATCHMEN, superhéroes en horas bajas
  • SANDMAN, bring me a dream
  • TRANSMETROPOLITAN, periodismo bastardo
  • THE AUTHORITY, superhéroes del siglo XXI
  • PREDICADOR, el poder de la palabra
  • HELLBLAZER, un agitador en el infierno
  • PROMETHEA, la que nos trae la llama
  • FROM HELL, la verdad sobre Jack el destripador
  • MASACRE, el mercenario bocazas
  • TOP TEN, Hill Street a lo grande
  • PLANETARY, sense of wonder
  • MONSTER, la auténtica maldad
  • V DE VENDETTA, anarquía y cerveza fría