Make love and war

     Dada mi particular inepcia musical, no estoy muy seguro de en qué estilos clasificar los grupos que irán reseñando Roger y Johnny en esta sección (o, mejor dicho, en este futuro santuario de sabiduría musical). Digamos que aquí podremos encontrar grupos de black metal, death, gótico, dark... Siempre música original y diferente: no en vano los redactores de esta sección tienen gustos tan eclécticos como para escuchar Deicide por la mañana y un grupo de folk japonés por la tarde.

     Señoras, señores: hagan el amor y la guerra.


LUX OCCULTA
The mother and the enemy
sello: Maquiavel., 2001
           

Black metal, jazz, industrial, trip-hop, toques atmosfericos. El definirlo es dificil... Sin embargo me atrevo a decir que este disco va mas allá de todo esto, es... Avanzado. Si... Es dificil saber de lo que estoy hablando... pero para que nos entendamos: dudo  (y de hecho, estoy seguro), que ninguna mente sana sea capaz de concebir un disco semejante.

 Para que nos hagamos una ligera idea... el LP se abre con un tema introductorio que da paso a un bloque de tres canciones con indiscutibles sonidos black metal, adornados con pinceladas de jazz e industrial... algo impensable para mí hasta que cayo este disco en mis manos.

  Para seguir con la demencia, India Czajkowska ilumina nuestro armaggedon, esta vez a ritmo de trip-hop y algo de industrial, acompañado de un ambiente oscuro y tetrico que rompe con todos los esquemas que teniamos hasta esta quinta pista. Yet another armaggedon abre sin lugar a dudas incertidumbre en nuestra ya mas que torturada mente con una cancion melódica a medio camino entre lo que hemos escuchado hasta ahora y Portish-head... Increible.

          Este es un disco de Black-metal con una composicion genial, con un tecnicismo maestro, no es un disco de influencias. Esto es algo que hay que escuchar, os guste o no cualquiera de los estilos antes mencionados. Algo salido de lo mas profundo de una mente enferma. Por todo ello, gracias, Lux occulta.

         Una joya en mi estante. Un disco que, me sorprendio, y me sorprende gratamente. Toda una recomendacion.

 


 

DEICIDE

   Hace ya 12 años de la creación de esta pequeña joya probablemente olvidada ya por muchos, y jamás descubierta por otros. Deicide, sin duda, ya no son lo que fueron y dudo mucho ya que a estas alturas consigan superar su álbum debut. En aquellos tiempos, empezaba a crecer en Tampa (Florida) una legión de bandas dedicadas al Death Metal (Morbid Angel, Obituary, Death) pero si alguna banda destacó en 1990 fue Deicide. El álbum en sí es crudo, aplastante, directo, veloz, apabullante, y con un mensaje claro que transmitir: la guerra contra Dios. A pesar de que Morbid Angel habían hecho ya su debut el año anterior, personalmente me impactó más el de Decide, quizá por ser más directo, sencillo, por no tener grandes pretensiones musicales, simplemente riffs veloces con una buena voz (en términos de Death metal, obviamente) y una batería simple pero funcional. La fórmula se confirmó efectiva hasta su segundo LP: "Legion" en 1992. Posteriormente, la banda no ha sabido mantener el satus que obtuvieron durante sus dos primeros álbumes y después de verlos en directo en Zeleste durante la gira del "Legion" quedó claro, que Deicide iban a pasar a la historia directamente, dejando como legado el debut y como objeto decorativo su segundo larga duración. Como temas representativos podríamos mencionar el ya casi clásico "Sacrificial Suicide" (¿Quién no se ha desnucado alguna vez haciendo 'headbanging' con esta canción?) con  los gritos desgarrados de Glen Benton al son de 'Satan!!!!' cabe destacar también "Carnage in the Temple Of The Damned"(para mí el mejor tema) y el tema que cierra el disco "Crucifixation". Son 33:30s de intenso Death Metal sin concesiones, 33 minutos, como los años de Jesucristo, viniendo de esta gente, seguro que no es casualidad... 

      Y como al final del álbum: se cierra el portón.

 

       Un clásico de 1990 imprescindible para todo aficionado a la música extrema.

 


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